In Kuida te Cuida

La pandemia no solo ha generado afectaciones psicológicas, económicas y sociales en la vida de miles de personas, sino que además ha causado un evidente deterioro en la piel debido a las medidas de bioseguridad implementadas. Cuidar la piel ahora es evitar daños severos en un futuro.

BOGOTÁ, JULIO DE 2021 – ¿Cuántos minutos al día dedicas para cuidar la piel de tu rostro o de las manos? ¿cuánto inviertes mensualmente en el cuidado facial? ¿cómo hidratas tu piel? ¿cuántas horas al día tienes puesto el tapabocas? y ¿cada cuánto te aplicas gel antibacterial? La pandemia del COVID-19 no solo cambió el ritmo laboral y escolar de miles de personas en el mundo, sino que también ha modificado notoriamente la rutina del cuidado personal que antes teníamos.

Los protocolos de bioseguridad que nos ayudan a combatir la propagación del virus han desencadenado enfermedades cutáneas en manos y rostro, principalmente. Esto, debido a que la piel de estas dos zonas se ve expuesta a condiciones y elementos que propician y desencadenan patologías dermatológicas. Por un lado, el lavado de manos constante y la aplicación repetitiva de alcohol y antibacteriales han hecho que miles de personas desarrollen condiciones como alergias, dermatitis, resequedad extrema o eczemas.

Si bien el lavado y la desinfección de las manos constantemente ayuda a eliminar virus y bacterias y a prevenir múltiples enfermedades, dermatólogos aseguran que estos jabones y productos antibacteriales también remueven el sebo (grasa natural de la piel), que ayuda a mantenerla hidratada. Si la desinfección no se acompaña con la hidratación necesaria, la piel de las manos termina agrietándose, generando erosiones y volviéndose más susceptible a infecciones y lesiones irritantes.

Por otro lado, si hablamos del rostro, el uso permanente de tapabocas no solo ha evidenciado condiciones como irritación en la parte trasera de las orejas, sino que se han intensificado los casos de acné e imperfecciones asociadas al uso de mascarillas, también conocido como maskne. Un término que surge de la combinación de las palabras mask (mascarilla en inglés) y acné. Esto se debe a que en contacto permanente con la piel el tapabocas genera un aumento en la temperatura y la condensación y un exceso de humedad que llevan a la alteración del sebo, lo que favorece la proliferación de las bacterias que producen granos e incluso, alergias en las zonas de mentón, mejillas, nariz y boca.

Aunque estas condiciones de la piel, causadas por la pandemia, afectan a toda la población, los casos son aún mucho más extremos en los profesionales de la salud quienes deben usar elementos de protección durante más de 10 horas al día y desinfectar sus manos con potentes antibacteriales. Además, estas personas deben cambiar los guantes de látex y aplicarse alcohol 3 veces por cada paciente durante las extenuantes jornadas de atención o vacunación. Esto hace que sean la población con mayor irritación a nivel dermatológico.

Pensando en esto, Kuida, una marca que tiene como propósito mejorar la calidad de vida de las mujeres, anunciará próximamente una campaña muy especial llamada “Mujeres Primera Línea”, con la que busca conmemorar, acompañar y agradecerles a las trabajadoras de la salud que llevan más de un año y medio luchando contra la pandemia y exponiéndose para cuidar la salud de la población.

Kuida te invita a que te unas a este propósito y estés muy pendiente de esta campaña ya que tus compras se transformarán en donación de kits de hidratación y cuidado de piel para las mujeres que trabajan en la primera línea de atención en salud.

Mientras tanto, no olvides hidratar tu piel luego de lavarte o desinfectarte las manos con nuestra línea especializada en el cuidado e hidratación de manos. Recuerda lavar bien tu rostro luego de usar tapabocas, e hidratarlo muy bien posteriormente con nuestro Fluido Rutina Ø, que puedes llevar contigo a todas partes y usar a cualquier hora del día.